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Mi colecta de despojos

Mis rieles

Mis rieles

Esta arena ya no es la misma, un velo de novia la cubrió con el perfume de una noche inconclusa. Quien la dejó se olvido prendido el faro de la estación, es por eso que el tren no llegó a su destino, violó las normas de la inocencia tomando de rehén a una propuesta desconocida que no tendrá fin.

Hoy es lunes, anduve esperando mucho tiempo de pié. Aquel tren nunca pasó, el faro no se encendió, me perdí de muchas cosas como mi paciencia que perdió mi ansiedad.

Probablemente el tiempo se quebró, quizás la ahuyenté, quizás anduve por donde no debía.

Llega la tarde y nadie viene a recogerme. Una película rinde homenaje a mis infantiles botas amarillas. Cojo una moneda de mi bolsillo derecho, la dejo caer en la arena, ahora la arena ya no es la misma, el precio por ella aumento y sigo esperando el tren, un tren que nunca pasará. 

Son ellos

Son ellos


Ten cuidado con lo que haces, no siempre haces lo correcto. Le proporcionas alimento y luego le arrancas la vida. No  te atreves a remediarlo, huyes de la responsabilidad, lloras llamaradas de fuego, te arrepientes y vuelves a llorar, esta vez sangre inflamable.

Siempre que tengas ganas de nadar acuérdate de ellos, respira profundo, inhala la sal, que purifique tus fosas nasales, que te convierta en lo que eres; uno de ellos.

Piedras Negras

Piedras Negras

Caminé sobre las piedras negras del cielo, las aves me saludan como viejos compañeros, el sol lloraba a mi costado y las nubes me peinaban el cabello. Nunca estuve cansado de mirarte y admirarte; mis zapatillas marrones estan mojadas por el verde de la mañana, todo me recuerda a tí, a ese día, a esa mañana.

El sol me pasa la voz;  son las 12, desconozco para qué, me levanto del piso y comienzo a sacarme las pulgas, hace calor, necesito estirarme,...mejor me acuesto de nuevo.

Mamá dice que debo volver temprano; no puedo jugar todo el día a las escondidas y menos si me oculto en las sombras. Ellas te atrapan, te hacen olvidar, hechas de menos a todo, y al final te mata, se olvida de tí y busca otra carnada.

Cogo tres piedras negras del piso, las lanzo contra el espejo de mi abuela, recojo los pedacitos y formo con ellos la palabra DREAMS, no sé porque pero lo hago...al menos intento hacerlo. De pronto tengo 7 años y estoy montando una bicicleta sin llantas, sin pedalera, de color rojo y algo oxidada. Esta estática, desiquilibrada hacia un lado, me pregunto si mi padre va a volver, alguien me dice que no, creo que fueron esas piedras, esas piedras negras.
 

Domingos

Domingos

Oigo mi nombre entre mis sueños,
se que es domingo,
me depierto,
y a mi lado estas tú.

Bajo a tomar desayuno contigo,
todo se vuelve cálido nuevamente,
te sientas frente a mí,
y disfrutas verme cuando tomo el café.

Te pregunto si algo ha cambiado en este tiempo,
mueves la cabeza,
comprendo que si.

Mientras me miras,
te cuento que me despidieron del trabajo,
comenzé a deber al banco,
y no quiero que me enbargen esta casa.

Todavía noto en tu mirada
la picardía de cuando éramos novios,
de nuestras salidas por la playa,
ensuciadas por la arena, el mar, y nuestros besos.

Cuando nos reíamos de cualquier cosa
pareciamos dos locos sueltos por la calle,
nadie nos comprendía,
teniamos una manera diferente de ver la vida.

Te acuerdas de nuestra boda,
solo un par de testigos,
en verdad no comprendo a tus padres,
yo sé que tu tampoco a los míos.

Uff las horas se pasan volando,
ya es un poco tarde,
es mejor que nos vayamos...espera aqui
iré por el auto.

Esperame un momento,
pararé aqui,
tengo que ir por las flores;
es solo un segundo.

Buenas tardes señora Lupita,
tiene listo los tulipanes?
gracias...vengo el proximo domingo como siempre.

Listo, la señora Lupita es muy confiable,
pero me mira con cierta tristeza y resignación,
aún no sé porque.

Me siento como un niño que se le acaban las vacaciones,
no lloraré hoy...

Nos volveremos a ver en siete días,
estaré contando los minutos
para volver a abrir mis ojos,
y tenerte a mi lado.

Dejaré contigo los tulipanes que tanto te gustan,
sabes algo...creo más en tí,
cuando veo tu nombre solidamente petrificado.

Algún día acabará,
esta impaciencia perpetua por estar siempre contigo,
por lo pronto te espero,
hasta el próximo domingo.

Aprendiendo a decir gracias y por favor

Aprendiendo a decir gracias y por favor

 

"Rema, rema, rema tu barco

gentilmente por la calle.

Alegremente, alegremente

que la vida es solo un sueño inagotable"

La inocencia tardó en llegar para volverse a fugar luego de ser memorable en el futuro.

La inocencia tardó en llegar para volverse a fugar luego de ser memorable en el futuro.

La disconformidad se vuelve a subrayar una vez más; la pluma que la enmarca se ve incansable, despreocupada y variable. La torpeza de tenerla conmigo me desprende de la razón que va caducando con ráfagas de viento, que se esfuerzan en roer mis gestos envejecidos.

La sutil muestra de una precoz ternura ya no se identifica con la mayoría de los adultos, lamentablemente el tiempo y los quehaceres diarios se la tragaron sin compasión, desgarrando la última raíz que la sujeta de una irrealidad permanente y segura.

Que hermosa fue esa época, ustedes se acuerdan, yo sé que sí. Tienen una imagen de visualizada de ustedes mismos cuando eran pequeños, cuando hacían las cosas sin importarles nada, solo lo hacían, cuando se escondían de papá y mamá, torturaban a los insectos, los ahogaban, lanzaban piedras a lo que se mueva o a lo que sea, cuando molestaban a sus amigos, compañeros de clase, cuando no comprendías a los adultos y te preguntabas porqué hace eso, porqué no tiene miedo, porque no se tira al piso y juega conmigo, y te vez tan pequeño, personas inmensas se paran a tu lado, conversan entre ellas, no te toman en cuentan, tu solo caminas tratando de poder pasar entre ellas, de no perderte, el helado de chocolate, tu mano y tu brazo embarrado de helado de chocolate, te notas irresistible frente a los juguetes, los quieres, los pides a tu mamá, juegas un tiempo y te olvidas que existe, lo rompes, tratas de que se parezca a otro, te gusta aprender, curiosear, mirar por la cerradura de las puertas, pegarle a tu perro, las innumerables heridas que has tenido en tu cuerpo y que solo unas cuantas han quedado marcadas hasta ahora, algún familiar que le has tenido miedo, a un profesor, y solo piensas en jugar, jugar y jugar creando tu propio mundo ajeno a los adultos y pensar que ni te acuerdas en que momento dejaste ese refugio y sus maravillas.

Dicen que un niño se convierte en hombre cuando se da cuenta que algún día va a morir, a mi me pasó, llegué a pensar esto una vez y no fue nada bueno ese momento, pues ya sabía que tendría que dejar a mi madre y a mi padre algún día, no deje de llorar esa noche hasta se lo conté a mi madre ella no supo explicarme muy bien lo que me pasará luego en mi vida; así que trate de buscar una solución a este problema muy tormentoso y me puse a pensar cual era más doloroso, la muerte o después de la muerte, creo que la mayoría debe de pensar lo que pasará luego pues, imagínate que te regalen algo muy precioso y valioso para ti y que de un u otro modo te lo quiten, por supuesto que sentirás nostalgia al haberlo perdido, sentirás que te hace falta algo, pero esto ocurrirá después, después de haberlo perdido; así es como yo lo entendí y me propuse en no pensar de lo que me pasará luego de la muerte, y hacer todo lo contrario, gozar de la vida, de mi niñez, de mis juguetes, del batimóvil telecomandado, de la hermosa niña que prefería a otro niño, de los árboles, de pegándole duro a mi gato que esta en un costal, de mi pelota umbro, de mis paseos al museo, la fiesta de disfraces, mis primos, travesuras, mentirillas, ropa sucia, rota, castigos, lágrimas.

Casi todo esto ya se perdió ahora, solo quedan recuerdos, fotos y más fotos, quiero seguir siendo un niño y creer que siempre gana el bueno y que la paz triunfe después de cualquier conflicto.

Con las baterías puestas

Con las baterías puestas

 

Ya que las incoherencias dieron origen a las coherencias; comenzaré.

Si bien viene al caso, el reloj que esta a mi cabecera derecha no hace mas que convulsionar una de sus extremidades más delgadas, suplica por todos los medios sonoros, una pequeña atención: dejar los que estas haciendo, salir de casa, caminar hasta la próxima esquina, vigilar de uno u otro lado si hay algún conocido y sorpresa sorpresa la tienda está cerrada.

Si regresas a casa seguirás con lo que estabas haciendo, llegará la noche, te acostarás y cuando sientas un brillo en los ojos pensarás; creo que ya es tarde, veamos el reloj y ...tatán...el pobre reloj, al borde de la inercia, te marca las tres, por supuesto que no son las tres de la mañana, ni mucho menos de la tarde.

Que más puedes pedir, lunes, agenda recargada, sin dinero extra para el taxi, si pues, el bús no espera dormilones; así que, mejor coges el querido culito de mamá y papá, y te hechas a buscar esas baterías.

-Hola Pablo que hay, como estas??

-Bien brother, un poco cansado...

-si se nota...cómo salistes en la escuela??

-"escuela" o sea dirás; la calle...jajaja...

-Si pues...oe ya pues ...nos vemos...bye

Ese Pablo, si no fuera por él, no existiría la palabra calle, ni tampoco el skate, si pues, yo creo que el los inventó.

La tienda de Carmencita está abierta, talvéz tenga las baterías que necesito.

-Hola Carmencita...que escuchas??

-Pero miren quien llegó...el misterioso de zapatillas rojas...has escuchado a Norah Jones..??

-Por supuesto, pero lo primero que viene a mi mente es la inspiración que recibo de la canción cuando te ves reflejada en ella.

-Pero que romántico me resultas hoy...

-mmm...ah...tienes baterías...??

-claro...las comunes...

-ok...

-Saldré en la noche con Melania...sé que querrás acompañarnos...así que pasa la voz a uno de tus simpáticos amigotes

-Cómo a que hora...??

-Como a las nueve.

-ok...yo paso por aquí...espero que no vaya a estar el tipo de la vez pasada, el de la boletería...

-Porqué; crees que te hace acordar de tu inferioridad masculina...??

-Para nada, cogeré toda esa grasa a granel que lleva en el cuerpo y la venderé a un taller de engrase para maquinaria pesada.

De regreso a mi casa ya con las baterías en mis bolsillos, veo de nuevo a Pablo con sus amigos, y le paso la voz de lo de las nueve...creo que si no mensionaba a carmencita, él no se animaba.

Aquel domingo los cuatro la pasamos bien, para mi suerte no estaba el voluminoso boletero del cine, uff, y la película fue una comedia que no llamaría ilarante...por que si no estuviera con un camisón blanco parado en la esquina de un muy iluminado cuarto acolchonado de dos por dos. Llegué a mi casa con rumbo a dormir, pues la función y el bla bla bla terminaron algo tarde, diría que vale la pena salir con ellos; diría que algún día saldré a solas con Melania.

El tiempo no espero que me quite la ropa y la luna y las estrellas dieron lugar al sol y a la bulla. Mis ojos se sensibilizaron al brillo de la luz que pasa por mi ventana, sé que es lunes, sé que la misma rutina me espera fuera de esta cama, sé que la hora que marca el reloj están en esas baterías.

 

15/12/05

La forma de un cirio

La forma de un cirio

 

Demasiados puntos en calle esperando ser alineados con una plantilla que llevo en mi mano. Una nube de pasto que desciende por mi ventana, me cuenta que aún extraño los cirios encendidos, que la cera emergente de mi orgullo, petrifica mi corazón.

Sigue pasando el tiempo y no entiendo el juicio inquebrantable casi eterno que lleva a alimentarme diariamente por diferentes medios, hasta llevarme a la indigestión y provocar una grieta que no para de exiliar viejos tormentos. Si aquellos puntos, todos de diferente color se comunicasen por primera vez, talvéz la realidad sería otra; no existiría la necesidad de preocuparse por ellos, ni mucho menos de marcarle con el brazo el ejemplo a seguir, que está al otro lado del abismo terrenal.

Comunicación... comunicación sincera,

Creo que esta vez el cirio se encendió; coloca otro.

 

19/12/05

Bayoneta en Verano

Bayoneta en Verano

 

Harry camino mucho hoy y no se arrepiente de haberlo hecho. El desgaste que tuvo lo sacó en cara de su padre. Fruncir el ceño violentamente marca el camino que tuvo a seguir en plena luz de atardecer y verano.

No pudo irle peor, la conciencia lo acosa silenciosamente, huérfana ésta de padre y madre, halló en Harry el refugio perfecto para atormentarlo y hostigarlo hasta encontrar de él una gota de cansancio e intranquilidad, que con el pasar del polvo adquiere vida, fuerza y color.

Las sombras incandescentes rozan su cuerpo cansado y sudoso, y no encuentran piedad en sus respiros, pero consiguen levantar en alto, la esperanza de una fatiga remunerada, apoyada en aquella bayoneta en verano.

 

 

17/12/05

Aquel escondite, arrodillado

Aquel escondite, arrodillado

Amarga conformidad la que pasé hoy, espacio cultural de cubierta plástica, podría tener paciencia por una promesa insegura, pero nunca por una promesa segura de mis principios. Las costas de un océano fotografiado, las voces de sus protagonistas sugeriendome al oído, y las espesas fibras de sequedad, que por segunda vez pasan frente a mí; diferente lugar, diferente momento, misma intensidad, mismas ganas de leer y gustar de sus imá

genes.

 

 

 

16/12/05

 

El destino del amor

Me gustaría volver al comienzo,

donde mis ojos puedan verte estando cerrados,

y provocar de nuevo en mí,

lo que siente una persona al entregar una

hermosa rosa roja, que expresa la más

profunda pureza y admiración

de las demás flores,

Y la total libertad de liberar

todo ese gran amor que lleva escondido,

entre hermosos pétalos

como ave recién nacida,

lista para echar vuelo

y dirigirse a un lugar,

un lugar conocido por nosotros;

llamado destino.

Es por esta razón,

que aquella persona

Al entregar este precioso tesoro a su ser amado,

no solo cobija un sentimiento,

sino;

el comienzo de un destino,

el destino absoluto del amor en este mundo.

 

Horizonte perdido

Páginas arrancadas de mi diario

Tristes hojas de invierno en mi camino

Inmensa soledad en mis sentidos

Eterna oscuridad sino estas conmigo.

Tristeza de mi alma

Pasión de mi interior

Que no daría yo

Por estar dentro de tu corazón.

Quisiera ser el gorrión

que cada mañana se posa en tu ventana

y con su dulce cantar

te despierta lentamente

pequeña luz delicada.

No puedo creer que escriba poemas

Yo creía que lo hacía apenas

Nunca pensé que contigo,

Fuera a ordenar palabras revueltas

                                                             

  

Angel

Si las rosas hablasen,

no tendrían diferencia alguna contigo.

Y si tuvieran alas

habría una excepción,

llenos de envidia

los ángeles estarían,

por haber dejado ir

a un angelito

que pelo rizado tendría.

Intolerancia perdida I

Tenía 11 años cuando descubrí que este mundo ya no era de juegos y diversiones estúpidas; aquel entonces mi alrededor cambio por completo, la simple y fría imagen de mi madre, acostada en el piso de la sala con un agujero en el abdomen, causó en mi, un ardiente infierno que congela hasta ahora mi único medio de vida: mi corazón.

Pasaron ya trece años, 13 largos años sin decir una sola palabra y sin olvidar aquel rostro de mi madre que, cada vez que cierro los ojos, se impregna en mis párpados la palabra impotencia bañado en lagrimas.

Los mejores momentos de mi vida transcurrieron con ella; cada domingo de todos los meses, desde que tengo uso de razón, un pino cansado en medio de un florido parque, fue testigo de sonrisas y carcajadas. Mi madre me hacia reír tanto que hasta me hacia llorar, y yo que trataba de imitar aquellos movimientos, aquellas muecas, llenas de un humor inocente, q solo encontraban descanso si yo le mostraba una sonrisa.

Me olvidaba de "ojos de vidrio", una vieja videograbadora que mi madre solía llevar consigo a todas partes... no a todas... si no, a ocasiones poco comunes. Poco recuerdo de mi niñez, y más aún si era más pequeño, si no fuese por "ojos de vidrio", no hubiese tenido recuerdo de las caminatas por la playa.......bueno ....casi caminatas, porque todavía no podía mantenerme en pie; momentos de invierno y verano, otoño y primavera, fueron guardados en aquellas cintas de video, que por fechas de grabación, se hallaban ordenados dentro de un baúl en nuestro húmedo sótano.

Solo, en la oscuridad de cuatro paredes y una pequeña rendija , una media luna me ilumina" creo que no se olvidó de mi", el silencio me saluda con un abrigo, y un sentimiento de culpa como estaca en la cabeza , es ahora lo que me acompaña. Por segundos la nostalgia me traga y dejo de ser dueño de mi mismo, hundiéndome en un profundo pozo mohoso, sin poder aferrarme a ninguna clase de esperanza.

 

Intolerancia perdida II
 
Aquel tibio y acojedor hogar que dejé algún día, no era una simple casa si no que junto con el viejo pino cansado, "ojos de vidrio" y la maravillosa irradiación de alegría de mi madre, hacían de aquella época, una burbuja gigante llena de los más cálidos sentimientos es la cual yo estaba en su interior...y podía sentirme protegido de cualquier daño que me pudiera pasar .Mi casa no era tan grande...... tampoco tan pequeña digamos....que estaba hecha a la medida de mi madre y yo. Para esos atardeceres de las 5:30, cuando el sol irradiaba por la ventana y cambiaba ese tono crema pastel a un naranja rojiso toda mi pared, no se puede intercambiar con nada en el mundo porque era en ese momento cuando mamá regresaba de trabajar, mientras, yo la aguardaba su llegada muy relajado en el sillón gozando de mis programas favoritos en la tv ; justo al costado de la tv tenía un viejo espejo sin marco, que estaba exactamente me mostraba el reflejo de mi madre, viniendo por aquel camino a través de la ventana ,ni bien podía ver el reflejo de mi madre, me levantaba del sillón muy apresurado con el tiempo memorizado para apagar la tv, abrir la mochila y ponerme a hacer mis tareas, creo que ella nunca se había dado cuenta de mi "cronométrica invensión" . Me hubiera gustado mucho, que ella se enterara para así poder escuchar una vez más sus reproches y ver su amenazante dedo índice que me culpaba de no der tan inocente.

Mi corazón se partió en dos una vez, en verdad no se cómo paso, fue como romper una hoja de papel en dos mitades, y sentir...una satisfacción al hacerlo , una satisfacción que entra por los ojos...... la boca..... las manos y salía por el resto del cuerpo;ésta fue la sensación que marco el paso de la niñez a la adolescencia al haber conocido a "ella" en plena etapa escolar ,(nunca me había pasado esto antes).

La imagen de mi madre era única, irremplazable, asi que ...no pude pasarla a un segundo plano, si no, que la acomode ju8nto a "ella" ; luego de las tres primeras clases con "ella", me olvidé del resto....

"Ella" venía de un traslado, creo de esos intercambios que hacen los colegios con otros colegios o algo así, la cosa que los días comunes y corrientes en mi escuela aquel año, cambiaron totalmente; de lunes a viernes, siempre a la misma hora, talvéz tres minutos antes o atrazados, según mi reloj que fallaba ,llegaba "ella" ,el tiempo se detenía por instantes, no existía nada más que "ella" , su camino que terminaba en su aula junto a la mía, y yo , que detrás de la puerta de mi aula, a escondidas la miraba por una de las grietas.

Luego de varios intentos por conocerla, me di cuenta que no valía la pena, esa inocente ilusión momentánea, desapareció de pronto, y todo siguió como siempre, como si nada hubiera pasado, hasta que un día....un mal paso cambio mi destino ......

 

 

2/11/05


Intolerancia perdida III
 
Esa maldita lluvia de ese miércoles, no , no era maldita si no, impredecible, me hizo regresar a mi casa porque era casi imposible ir a la escuela, y fue en ese mismo camino, aquel camino de regreso, recorrido por mi, durante unos años que lo conocí; una asustado, nervioso, húmedo y pálido muchacho que había caído al resbaloso suelo, con sus pertenencias tiradas por el suelo, en ese momento no pude pensar en nada más que correr hacia el y tratar de ayudarlo.........; lo tome del brazo, y se puso de pie instantáneamente y comenzó a tomar sus pertenencias que cayeron, pero me di con la sorpresa que lo que estaba en el suelo, no eran simples cosas, eran cosas de mucho valor, como joyas, reliquias, y entre ellas pude ver una pistola o algo parecido(no le presté atención) ; muy atareado y tratando de que no me diera cuenta de nada, me preguntó si asi era el clima por aqui y yo le respondí que no casi siempre, que solo era temporáneo, y que solo faltaban tres días para la primavera; -mentía-.

Aquel camino a casa que cruza el inmenso bosque se comporto de una manera extraña, yo lo sentí diferente, lo sentí...como parte de mí, todo estaba donde realmente debía de estar en ese momento, las gotas de lluvia, el viento, algunas hojas secas por el suelo y aunque no lo crean, el pegajoso lodo que se había pegado en nuestra ropa y algunas partes de nuestro rostro jejeje...aún me acuerdo de aquella breve sonrisa que nos dimos ,para luego hecharnos unas carcajadas algo avergonzadas, es que luego de haber tenido esa breve conversación, nos quedamos mirándonos el rostro, y fue en ese mismo instante cuando un poco de lodo deslizaba por su blanca mejilla, sus ojos seguían el movimiento de caída que tenía aquella cosa, ese fue el mejor momento que había tenido en esos días de invierno.

Cuando regrese a casa estaba contento, tenía todo el día para que mis juguetes fueran mis dueños por esa tarde, pero no pude sacarme de la mente, aquel encuentro, me hacía la pregunta, llegará bien a su casa aquel muchacho?, se habrán arruinado sus pertenencias?, lo veré de nuevo?....... Como siempre observaba la llegada de mi madre, y aguarde que viniera para ponerme a hacer mis tareas pendientes; luego le conté lo que pasó y todo siguió como siempre.

 

 

5/11/05


Intolerancia perdida IV
 
Mientras tomaba desayuno, tres días antes de mi cumpleaños, me encontré con este muchacho, el venía corriendo tras de mí, se mostraba muy apresurado, transpirando como atleta después de una carrera, estaba un poco sonrojado, talvéz sea porque esa mañana hacía calor, y además era el agobiante lunes. El camino a mi escuela me lo presento ese día; no me dijo su nombre, solo me dijo que no era de por aquí, que solo estaba de paso, y no le faltarían ganas para irse ahora mismo; yo le pregunté sobre la otra vez, lo del choque con la bicicleta, tenía tanta curiosidad que creo que se lo pregunte muy de prisa, él se dió cuenta de mi atrevimiento y cuando sentía que un reproche iba a salir de sus labios, salió un: "quieres verlo"; mis ojos se abrieron de pronto no me aguante las ganas de decirle que sí, que sería una buena idea. Nos fuimos a una por una parte umbría del bosque muy apresurados, y vi que de su bolsillo sacó el arma, no me la imaginé tan brillante, el me dijo; tómala, pero nunca pensé que sería tan pesada; cuando mis ojos se terminaron de deleitar con aquella preciosa arma, alsé la mirada y solo pude al muchacho que emprendió la misma carrera con la que lo vi pasar, el se marcho tan de prisa que no tuve ni las ganas de correr tras él así que así que seguí con mi camino lento, ya que tenía en mis manos esta joya de colección, mire a mi alrededor, por supuesto que no había nadie, mucho menos aquel muchacho así me lo podía quedar; cuando me lo puse en el bolsillo, pensé que no iría a la escuela con tremendo cañon, medité un poco, mi madre está en el trabajo, hoy me toca matemáticas, (que tengo buenas notas),religión(en el que estoy excluído), música(mi flauta se quebró) e historia universal(el peor de los cursos, lo odio);asi que mi madre no se daría cuenta si falto hoy, y lo más importante quiero experimentar toda la tarde esto que tengo en los bolsillos.

Ni bien avanzé unos pasos, me dí la vuelta hacia casa y calculé el tiempo que demoraría mi madre en irse; mientras regresaba a casa, con paso acelerado, mis manos no se aguantaban las ganas de entrar en mi bolsillos, pero debían esperar por si algo pasase; entrando por la vieja cerca que teníamos, vi a lo largo de mi jardín, que la puerta estaba abierta, mis pasos frenaron bruscamente, mis manos se pegaron a mis costados, y no sabía que pensar, estaba confundido, sería una visita inesperada, mi madre...entonces le diré que hoy no habrá clases, claro eso le diré....ella me creerá, entro por mi puerta y lo primero que encuentro es a mi madre en el piso, no lo podía creer, nunca pasó por mi cabeza ésto...nunca...no así...Aún estaba tibia el rostro de mi madre, pues lo podía sentir por mis lagrimas sobre ella, no sabía que hacer, no podía ordenar mi cabeza en ese momento, claro, era un niño; la sangre se apoderó del piso, ella provenía de una herida en el pecho, pero no me interesó, al lado de mi madre por unos instantes, alguien llegó era el comisario, no sabía quien le pasó la voz, que el que no tardó en llegar, no sé quien pudo ser...me pidió permiso para examinar a mi madre, pero creo que ya era tarde, pude verlo en los ojos del comisario. Sin decir una palabra y con lágrimas en los ojos, me pregunto que es lo que había pasado, no pude decir nada, no pude abrir mi boca, solo sentía una amarga saliva cuando estrechaba mis dientes.

Los ojos del comisario cayeron sobre mi bolsillo, y me preguntó que era lo que tenía allí, sin sospechar de nada, y más aun perdido en mi conciencia, lo saqué, en mi mano estaba aquel pesado de metal, creo que no debía sacarlo, no debía haberlo recibido, no debía conocer a aquel muchacho, y no debería de callarme en ese momento.

El resto se lo deben imaginar, mi mudez fue cómplice del asesinato de mi madre, si no fuese así, aquel muchacho estaría tras las rejas por el resto de su vida, y yo no tendría pesadillas todas las noches ni mucho menos estuviera atado de mangas.

 

12/11/05

Simulacro de sueño para algunos I

Me desperté una mañana de abril cubierto de cartones, retazos de tela y periódicos pasados.

No acuerdo en que momento olvidé la suavidad y estima que guardo a mi lecho, olvidé por completo el calor matutino y su fragancia rejuvenecedora, y más aun, olvidé la perdida de intimidad.

Mi absurda impaciencia casi diaria, me llevaron por el espinoso camino de la conformidad y resignación. La realidad de nuestra naturaleza está predeterminada de siglos, que vida en vida venimos flotando en el aire sin importar la respiración, ni la mirada de los demás, pero si de nuestras intenciones hacia

ellas; esto hace que nuestra memoria cobre volumen, un volumen no imaginativo que carcome las mencionadas intenciones y que segrega continua y paralelamente restos de bombas sin carga, que las nubes ya olvidaron de llamarlos hijos y por lo poco que se conocen llegan a formar parte de la tierra. Antes mencionaba que la cruel y juzgadora caída se filtrará en estas bombas, tomando posesión de ellas en recargas yankees con modelos de escusas terroristas.

21/12/05

 

Simulacro de sueño para algunos II

Sin explicarme lo que me había sucedido esta mañana, noté el asombro casi abrumador de algunos transeúntes; la falta de abrigo e higiene sosteniendo el frío incesante de una resquebrajada luz que pasa por las menopáusicas nubes, aclara mi alrededor de tristeza y desdicha, que conoce como información diaria televisiva, lo que vendrá después.

"Sé que esto es un sueño, al menos debe pensar así, sé que en las noches se encenderá una llamarada o fogata en la calle desolada de enfrente, y que en compañía de otros como yo, buscaremos alrededor de ella un tibio refugio de alabanza y superioridad que ella nos emana".

Luego de pensar esto, me esforcé por aferrarme a la realidad de mis recuerdos... hasta por fin hallarla. Ya con la seguridad de que este espacio es temporal, decidí comportarme, pensar y despojarme de la idea de esperanza de una nueva vida; pues en estas condiciones desagradables solo soy dueño de estos retazos de tela y papeles, y una pequeña lata de leche vacía, oxidada y agujereada por la ceguera y desprecio de viejos adinerados.

 

23/12/05


Simulacro de sueño para algunos III

Al comprobar mi situación, me vi obligado a zambullirme en la asquerosa y maloliente basura de una calle abandonada. La interminable búsqueda de la desdicha perdida por quitarme el hambre, culminó en un acostumbrado dolor de estómago que diariamente se ve reflejada en mi caminar.

Mis palabras llegaron a las puertas de la sociedad y fueron recibidos como lo que soy. Era hora de tomar aquella lata y suplicar una miserable limosna.

Sentado al filo de la vereda y recostado sobre la pared, que hacia parte de mi propiedad como mis periódicos y mi lata, con mirada alta y sucia a causa del smoke, mi lata se apodera de mi brazo derecho y con movimiento tambaleante e insistente clama junto a mi voz; la ruptura de una insegura sentencia, el deseo de no ser rico por las pocas monedas que pido.

 

 

28/12/05

 

 Mi Biografía

- 15/10/84 Nací.

- Un día del 91’ mi padre viaja a Italia. Meses después, mi madre y yo, hicimos lo mismo.

- Estando en Italia, sigo mis estudios de primaria.

- 1995 regreso con mi familia a Perú.

- 2002 acabo el cole y realizo cursos cortos de computación e inglés.

- Marzo del 2003, ingreso a la Universidad Ricardo Palma a la carrera de Ingeniería Electrónica.

- 2005, dejo la universidad, para dar paso a mi verdadera vocación.

- Agosto del 2005, comienzo mis estudios de Dirección cinematográfica.

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