Domingos
Oigo mi nombre entre mis sueños,
se que es domingo,
me depierto,
y a mi lado estas tú.
Bajo a tomar desayuno contigo,
todo se vuelve cálido nuevamente,
te sientas frente a mí,
y disfrutas verme cuando tomo el café.
Te pregunto si algo ha cambiado en este tiempo,
mueves la cabeza,
comprendo que si.
Mientras me miras,
te cuento que me despidieron del trabajo,
comenzé a deber al banco,
y no quiero que me enbargen esta casa.
Todavía noto en tu mirada
la picardía de cuando éramos novios,
de nuestras salidas por la playa,
ensuciadas por la arena, el mar, y nuestros besos.
Cuando nos reíamos de cualquier cosa
pareciamos dos locos sueltos por la calle,
nadie nos comprendía,
teniamos una manera diferente de ver la vida.
Te acuerdas de nuestra boda,
solo un par de testigos,
en verdad no comprendo a tus padres,
yo sé que tu tampoco a los míos.
Uff las horas se pasan volando,
ya es un poco tarde,
es mejor que nos vayamos...espera aqui
iré por el auto.
Esperame un momento,
pararé aqui,
tengo que ir por las flores;
es solo un segundo.
Buenas tardes señora Lupita,
tiene listo los tulipanes?
gracias...vengo el proximo domingo como siempre.
Listo, la señora Lupita es muy confiable,
pero me mira con cierta tristeza y resignación,
aún no sé porque.
Me siento como un niño que se le acaban las vacaciones,
no lloraré hoy...
Nos volveremos a ver en siete días,
estaré contando los minutos
para volver a abrir mis ojos,
y tenerte a mi lado.
Dejaré contigo los tulipanes que tanto te gustan,
sabes algo...creo más en tí,
cuando veo tu nombre solidamente petrificado.
Algún día acabará,
esta impaciencia perpetua por estar siempre contigo,
por lo pronto te espero,
hasta el próximo domingo.
0 comentarios