Estoy más asado que Zidane cuando lo expulsaron. Perdí mi correo o no lo puedo abrir,no sé cómo,pero no funciona, me dicen que fue un virus, talvez que la computadora esté mal, muchas suposiciones, pero ya de que me sirve. Ultimamente ando perdiendo muchas cosas, despilfarrando por aquí y por allá, cuando verdaderamente debo despojarme de otras cosas, no sé, malos hábitos o pensamientos autodestructivos talvez.
En esta semana me di cuenta de algo muy raro, que hizo un nudo en mi cabeza. Supuestamente existen tres tiempos o estados temporales en una existencia; pasado, presente y futuro, pero, si el futuro no existe, que solo existe el presente, y que el presente existe por el pasado, entonces, a cual de ellas le damos más importancia y dedicación?.
Yo soy de las personas que creen en la dualidad de la vida, osea, que frente a algo, siempre hay una contraposición automática; amor-odio, paz-guerra, blanco-negro, hombre-mujer, alegría-tristeza, pero canalisandonos al tema central, la dualidad de la vida se puede comparar o formar parte de la temporalidad de la existencia? Porque recordemos que dual es "dos", nada parecido a "tres" de los tres tiempos, pasado presente y futuro entonces a cual eliminamos, cual no debería existir, cual debería no ser mencionado; el melancólico pasado, el extenuante presente, o el decepcionante futuro.
Si lo vemos así como lo acabo de escribir, quitaríamos a los tres, se podría quitar a uno como para emparejar la cosa, pero yo quitaría a dos, ya que ya se rompieron las reglas desde un primer momento.
Comenzaría por el futuro, así no existirían los horóscopos en los diarios y aumentarían los crucigramas, no me preocuparía por saber que me voy a cocinar para el almuerzo, no me preocuparía en saber como poder ayudar a mis padres en lo económico.
Luego por el presente porque al no saber el futuro no podría saber que me espera luego y moriría de la curiosidad o de la impaciencia.
Nunca tocaría al pasado, para mí es sagrado, es todo lo que tengo y me pertenecerá hasta el infinito. Una salida al cine, una borrachera, un helado en el piso, una caída de bicicleta, una ahogada, un beso, un regalo, una canción, una película, una palabra de tu boca. Es por eso que lo venero escribiendo a diario. Además vivir enjaulado en el pasado ya no es caminar sobre una cuerda floja, pues ya sabes que hay allá abajo, ya sabes todo lo que ha ocurrido, sabes que es lo que te hará bien y lo que no.
Me siento dueño de muchas cosas al sentarme a escribir, talvez el estado escribir es ya estar despojado del futuro y del presente, ser dueño de muchas cosas que me han pasado y que todas esas cosas están en mi cabeza con una expiración indefinida.
Espero que al leer esto pienses mucho sobre tu vida, por que yo todavía no lo hago, y me siento muy mal, muy mal por perder mi correo momentáneamente, unos juguetes de mi infancia, la fe y las ganas de tocar guitarra frente a una cámara.