La forma de un cirio
Demasiados puntos en calle esperando ser alineados con una plantilla que llevo en mi mano. Una nube de pasto que desciende por mi ventana, me cuenta que aún extraño los cirios encendidos, que la cera emergente de mi orgullo, petrifica mi corazón.
Sigue pasando el tiempo y no entiendo el juicio inquebrantable casi eterno que lleva a alimentarme diariamente por diferentes medios, hasta llevarme a la indigestión y provocar una grieta que no para de exiliar viejos tormentos. Si aquellos puntos, todos de diferente color se comunicasen por primera vez, talvéz la realidad sería otra; no existiría la necesidad de preocuparse por ellos, ni mucho menos de marcarle con el brazo el ejemplo a seguir, que está al otro lado del abismo terrenal.
Comunicación... comunicación sincera,
Creo que esta vez el cirio se encendió; coloca otro.
19/12/05
0 comentarios