Hola, como estás?

Desde que me enamoré por primera vez, supe que el amor era sinónimo de compartir, pero ahora veo que es su completo antónimo.
No me da miedo perder la alegría y la dicha, pero si el de destrozar un corazón. Sé que debo de dejar las cosas al labor del tiempo, avance rápido o lento el camino culminará pronto; así que debo apresurarme.
Hay opciones, veo una a la vista, pero solo esta a la vista. Me podría acercar un poco más, pero me estaría alejando de donde estoy ahora. Eso causaría una inmensa y miserable derrota.
Escribo y escribo a solas, planeo mis actitudes pendientes, pero nunca estoy de acuerdo con lo que hago, todo se va de pronto al tacho y comenzar de nuevo sería, por ultimo caso, una nueva opción.
Olvídenme por favor, ya no existiré, me iré, desapareceré, me extinguiré. Solo quería pasarla bien, tratar de asimilar la vida exterior, tengo fe en la dualidad suprema y sobre todo quiero a mis padres.
Sé que el amor es compartir, en mi caso es todo lo contrario; tengo 21, me asustan los extraterrestres, no como muchos chocolates porque me salen granos en la cara, no tengo hermanos y me gusta ir al cine.
Quiero seguir conociendo, seguir "compartiendo", no importa si es el tiempo en que dura en caer la lluvia sobre tu cabello o una lágrima caer sobre tus recuerdos tan bellos.

